Desenmascarando el fraude del 11-S
Entrevista a los fundadores de 9/11 Truth Madrid
© Laexcepcion.com (6 de abril de 2007)

En la pasada manifestación contra la guerra de Irak (sábado 17 de marzo del presente año) tuvimos ocasión de recibir una octavilla de 9/11 Truth Madrid, varios de cuyos representantes portaban allí una pancarta a favor de la verdad sobre el 11-S.

En la octavilla se ofrecía la dirección de su sitio web, www.911truthmadrid.org, y se anunciaba un acto organizado por ellos el 23 de marzo, al que asistimos. Se trataba, básicamente, de una conferencia del periodista e investigador español Bruno Cardeñosa, que ha publicado varios libros sobre el 11-S y el 11-M. Pero a lo largo del amplio coloquio posterior, uno de los portavoces de 9/11 Truth Madrid, James Hollander, efectuó también jugosas intervenciones, lo mismo que buena parte del numeroso público asistente, entre quienes se encontraban no pocos norteamericanos.

A raíz del contacto establecido, hemos decidido pedirles una entrevista para La Excepción, considerando su iniciativa de importancia fundamental en los tiempos que corren. Nos responden Diana Castillo, informática y cofundadora de 9/11 Truth Madrid, y James Hollander, traductor e igualmente cofundador de esta asociación.

Aunque algunos de sus puntos de vista personales, aquí expresados, difieren de los de La Excepción, encontramos de gran valor su lucha por esclarecer la verdad y sus amables respuestas. No en vano en nuestra revista digital siempre hemos cuestionado la versión oficial sobre el 11-S (ver, p. ej., Cuarenta y tres preguntas sobre el 11-S, de junio de 2002).LEx


• ¿Cuándo y dónde surge 9/11 Truth?

Diana Castillo: Empezó a partir de las investigaciones de las familias de los muertos en las Torres Gemelas, justo después de los ataques; luego se fueron uniendo más personas que dudaban de la historia oficial y para 2003 ya había muchas gente involucrada. Hay mucha información en: http://www.911truth.org/article.php?story=20061014120445472#about

James Hollander: Desde el mismo día de los ataques, había gente que puso en duda la historia oficial, diseminada en seguida, de que algo llamado “Al Qaeda” había llevado a cabo los ataques. En esencia, podemos identificar a dos grupos a este respecto: el de los investigadores independientes y el de los propios familiares de las víctimas de los ataques.

El primer grupo lo componían personas como el profesor canadiense Michel Chossudovsky, cuyo trabajo deja bien claro que “Al Qaeda” y Osama Bin Laden son instrumentos de la política exterior de Estados Unidos, que aparecen donde están en juego esos intereses en los años 80 y 90 en todo el mundo (ver www.globalresearch.ca). Paul Thompson recopiló informaciones de la prensa en su cronología que demuestra que hubo conocimiento previo por parte del gobierno de Bush de los ataques y que Pakistán jugó un papel central en esto. Luego tenemos a Michael C. Ruppert, quien demuestra los profundos vínculos entre la CIA, droga, petróleo y Wall Street (su Truth and Lies of 9/11, un vídeo realizado dos meses después de los ataques, aún hoy es impagable) y quien elaboró un expediente muy duro implicando al vicepresidente Richard Cheney. Además está Daniel Hopsicker, un periodista que escarba en la vida de los supuestos secuestradores en Florida y encuentra que eran consumidores de cerdo y alcohol, que les gustaban los clubes de strip tease, y que, lejos de mantener discreción sobre sus supuestos planes, a veces gritaban eslóganes antiamericanos, cosas como: «Vais a pagar, va a correr sangre aquí». Tales comportamientos no corresponden con los preparativos de militantes fundamentalistas preparando una misión con sigilo y precaución.

En esta primera fase del movimiento no se trataban temas como la demolición controlada de las torres, pues ya se veía que el gobierno había limpiado la “zona cero” y que así las pruebas serían difíciles de conseguir, habría problemas relacionados con su custodia, etcétera (pues ver vídeos no basta).

Hoy, sin embargo, nuestro movimiento crece sin parar, y el aspecto de las pruebas físicas sí se considera importante; incluso puede que nos hayamos fijado mucho en los vídeos a costa de ver información documentada, sobre los intereses, las instituciones, etcétera.


• ¿Y 9/11 Truth Madrid?

DC-JH: 911Truth Madrid surgió en el otoño pasado. Fue idea mía, yo había visto una presentación efectuada por James Hollander hace unos dos años y desde entonces venía investigando constantemente el tema por mi cuenta. Estaba cada vez más obsesionada con que tenía que difundir la información a más personas, pero ninguno de los otros grupos políticos al cual yo pertenecía quería dedicarse a este tema aunque había gente dentro de estos grupos que también lo conocían bien. Entonces se me ocurrió llamar a James y proponerle empezar un grupo de 911 Truth en Madrid. Nos encontramos para almorzar y acordamos llamarlo 911 Truth Madrid y empezar a desarrollar actividades. Cuando me puse en contacto por correo electrónico con 911truth.com me dijeron que había otra persona en Madrid, David Lind, que ya había formado un “grupo” (de una sola persona) en Madrid. Él tenía una web pero estaba en inglés. Nos pusimos en contacto con él y se unió a nosotros. Desde entonces se vienen incorporando más personas en cada acto que hacemos.


• ¿Cuáles son vuestros objetivos y qué actuaciones lleváis a cabo para conseguirlos?

DC: Como dice nuestra web, nuestro objetivo es desenmascarar la mentira, identificar a los verdaderos culpables de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, y llevarlos ante la justicia. También procuramos difundir la verdad a cuanta más gente posible mediante actos, nuestra web y el foro.

JH: Luchamos por conseguir una investigación real, a fondo del 11-S, que identifique a los verdaderos culpables de esos sucesos y los lleve ante la justicia. En unas horas, murieron unas tres mil personas, y no ha habido despido, ni amonestación, ni mucho menos acusación siquiera contra ningún funcionario por hacer mal su trabajo.

Una investigación sería posible en Europa, España incluso, con plena legitimidad, pues murieron muchos europeos y por lo menos una ciudadana española en los ataques. En parte, me sorprende que ni la sociedad ni los gobiernos europeos hayan querido llegar al fondo y aclarar cómo murieron sus ciudadanos en Nueva York ese día. Pero la base legal y la legitimidad para hacerlo siguen ahí.


• Es decir, que además de la web, ¿tenéis algún foro en Internet donde debatir y profundizar en los temas?

DC: Sí, tenemos un foro en Yahoo: http://es.groups.yahoo.com/group/m_torres_gemelas/join

JH: Es la propia Diana la que lleva ese grupo de debate y discusión.


• ¿Sois todos estadounidenses?

DC: Empezamos siendo sólo estadounidenses, pero se han unido un irlandés y ahora varios españoles.

JH: Estamos abiertos a todos, no somos un grupo norteamericano por principio. Animamos a los lectores españoles de esta entrevista a que se unan a nosotros.


• ¿Tenéis alguna tendencia política?

DC: La mayoría somos de tendencia a la izquierda, pero alguna gente, como David, nunca había interesado antes en la política ni lo más mínimo.

JH: Tenemos una diversidad de pensamiento, igual que el movimiento por la verdad del 11-S en general, que no es exclusivamente una cosa “progre”, pues ciertas figuras de la izquierda como Noam Chomsky desprecian el tema del 11-S, a veces con el argumento de que el Imperio ha cometido crímenes mayores, así que no merece tanta atención lo de las 3.000 personas asesinadas aquel día. Mira que lógica más…matemática.

Luego hay gente de derecha que duda de la historia oficial, cuyas ideas no comparto en otras cosas, como Paul Craig Roberts, que estuvo en la administración de Reagan. Pero Roberts ha escrito cosas buenísimas últimamente sobre la situación en Estados Unidos y el 11-S.


• En cualquier caso, ¿os consideráis antisistema? ¿Quizá pacifistas?

DC: Definitivamente me considero pacifista, y no antisistema, pero quiero cambiar el sistema.

JH: El grupo en general se podría calificar de crítico, y de antisistema en un sentido genérico. O anti-Imperio, pues vemos las relaciones entre el 11-S y las guerras, y que los dos partidos únicos –dos partidos políticos para 300.000.000 de personas en Estados Unidos (!!!)– representan exactamente lo mismo, sólo que uno de ellos, los demócratas, hacen el papel de “progres”, y hay mucha gente que se deja engañar por ello (una y otra vez).

No sé si pacifistas en sentido estricto, que eso es una cuestión individual. Antibélicos, si quieres, o anti-Imperio.  


• En pocas palabras, ¿por qué no es creíble la versión oficial sobre la caída de las Torres Gemelas?

DC: Por razones como éstas:

–La temperatura necesaria para debilitar acero no se puede alcanzar con el fuego de keroseno (combustible del avión).

–Las torres se cayeron en aproximadamente 9 segundos, lo que significa que no hubo ninguna resistencia.

–Hubo muchos testimonios de bombas en el sótano y en otros pisos de las torres antes de que se derrumbasen.

–Se hallaron posos de metal fundido hasta ocho semanas después de los ataques.

–En muestras de polvo y restos del acero fundido (una vez solidificado), se encontraron residuos que indican la presencia de termita, un explosivo que puede derretir el acero.

–Nunca en la historia ni antes ni después se ha caído un edificio de acero por causa del fuego.

JH: Para empezar, la caída de las torres manifiesta 11 de las características de una demolición controlada, según los expertos:

  1. Inicio repentino de la caída.
  2. Caída directamente hacia abajo, sin resistencia de la estructura no-dañada del edificio.
  3. Caída rápida (casi caída libre)
  4. Derrumbamiento total
  5. Destrucción del acero
  6. Pulverización del hormigón y otros materiales
  7. Grandes nubes de polvo
  8. Expulsión horizontal de materia, incluyendo acero
  9. Anillos de demolición (serie de explosiones alrededor de los edificios)
  10. Sonidos de explosiones
  11. Presencia de acero fundido tras la caída

El catedrático de física, doctor Steven Jones, ha podido adquirir muestras del polvo y acero de las torres, y ha realizado las pruebas para elementos explosivos y pirotécnicos que se negaron a hacer los investigadores oficiales. Y efectivamente, encuentra cantidades de azufre y otras materias que no se explican sin el uso de explosivos y elementos pirotécnicos como el termita. En las investigaciones criminales, esto es la “prueba del delito.” Ahora, hay que investigar para descubrir quién puso esos elementos explosivos y pirotécnicos.


• Y, también brevemente, ¿por qué no es creíble la versión oficial sobre el ataque al Pentágono?

DC: Hay varios testimonios de personas, incluidos policías, que describen la trayectoria del avión, según la cual no es posible que el hueco ocasionado por el impacto contra el Pentágono fuese producto del choque de un Boeing. Ver www.thepentacon.com, donde hay un vídeo de dos horas con testigos. Su testimonio contradice la historia oficial.

JH: Primero, no es de recibo que un hombre como Hani Hanjour, que no sabia pilotar ni una avioneta, realizara unas maniobras increíbles para impactar en esa parte del Pentágono. Ese avión fue pilotado por control remoto. Y por casualidad, impacta en una parte del edificio que estaba siendo renovada, lejos del despacho de Rumsfeld y otros jefes militares.

Segundo, existen evidencias claras de que las defensas antiaéreas del Pentágono fueron desactivadas por orden directa del vicepresidente Richard Cheney. En testimonio a la comisión oficial, el secretario de transporte Norman Mineta relata cómo un joven ayudante se dirige a Cheney unos minutos antes del impacto, y refiriéndose al vuelo 77 que iba hacia al Pentágono, le dice: «Está a 50 millas, a 30 millas…está a 10 millas.» Entonces: «¿Siguen en pie las órdenes, señor?» Y Cheney contesta: «Claro que sí, ¿te han dicho otra cosa?» No había aviones patrulla ni cazas en el cielo sobre Washington, así que esas órdenes no podrían ser de abatir el avión sino de desactivar las defensas. La comisión oficial obvia esta conversación, pues decide en su informe final –sobre la base de ninguna prueba– que Cheney no llegó al centro de operaciones debajo de la Casa Blanca hasta 40 minutos después, así que no le tienen que preguntar: «¿Cuáles fueron esas órdenes, Sr. Cheney?»


• Lo mismo, por favor, sobre el avión caído en Pennsylvania...

DC: No se encontraron restos de avión en Pennsylvania, había sólo un cráter. En vez de ellas, se hallaron pedazos de avión muy dispersos, lo que indica que explotó en el aire.

JH: Se encontraron trozos del avión esparcidos sobre una zona muy amplia, indicando que el avión fue abatido por los cazas, pero aquí no podemos saber más a ciencia cierta sin una investigación.


• ¿Entendéis que se puede afirmar que fue el propio gobierno estadounidense el que preparó esos superatentados?

DC: Yo creo que el gobierno de los Estados Unidos tuvo que ser cómplice para que la gente que lo hizo lo pudiese hacer. No creo que actuase sólo el gobierno norteamericano, sino varios servicios secretos: la CIA, el Mosad y los servicios secretos británicos. Pero no sé nada seguro, lo único seguro es que no fueron sólo los 19 árabes que estaban en los aviones quienes cometieron los hechos.

JH: Sí, en el sentido de que lo hizo una facción (seguramente liderada por Cheney) con la ayuda de empresas privadas y servicios extranjeros de inteligencia, como los paquistaníes. Tenían un plan trazado ya para la conquista del centro de Asia y sus recursos petrolíferos, y habían afirmado en un documento un año antes de los atentados que sus planes para una renovada militarización de Estados Unidos no se podrían llevar a cabo sin un nuevo ataque como Pearl Harbour, o sea, un ataque externo para meter miedo a la gente para que acepten las guerras que tenían planeadas.


• ¿Qué pretende el gobierno de Bush con su “Guerra contra el Terrorismo”?

DC: Tener al pueblo ocupado con la idea de “un enemigo” para poderla controlar y para que el pueblo les permita hacer la guerra contra los países de Oriente Medio.

JH: Busca encender la mecha y echar leña al fuego de la “guerra de las civilizaciones.” Pero en realidad, es otro negocio a gran escala que beneficia a las industrias petroleras y armamentísticas. Es como la guerra fría, una nueva mentira aceptada por todos que sienta las bases para que empresas de seguridad, mercenarios, petroleras, compañías de seguros, vendedores de armas y gobiernos en todo el mundo se suban al carro de la “guerra contra el terror” y saquen grandes beneficios. Paralelamente, es para mantener a raya a los rivales imperialistas como Rusia, China, Europa y Japón.  

Pero esto es una guerra de terror, no contra el terror.


• ¿Creéis que existe realmente una red terrorista musulmana llamada “Al Qaeda”?

DC: Hay terroristas, pero no están tan organizados como indica el gobierno estadounidense, y el nombre “Al Qaeda” fue un nombre que les dieron los norteamericanos.

JH: No existe, al menos como una entidad independiente de los servicios de inteligencia occidentales. Está ampliamente documentado que este “Al Qaeda”, desde los años 80, ha sido un apéndice de la CIA y el MI6 británico. El gran investigador Webster Tarpley lo llama la “legión árabe de la CIA”.

Es un fenómeno controlado, cuyos ataques siempre sirven a los intereses de Estados Unidos y Reino Unido. 


• ¿Como valoráis la posición de Europa en general y la Unión Europea en particular ante estos conflictos globales?

JH: Europa hace de “poli bueno” en todo esto, beneficiándose de la mala imagen de Bush para subirse al carro de la “guerra contra el terror” en Afganistán (incluyendo a España, está claro). Quiere seguir bajo el paraguas de Estados Unidos, que es el que hace el trabajo sucio. Europa hace que no ve nada cuando los vuelos de la CIA, pero eso es mentira, pues la colaboración es estrecha. El propio gobierno de Zapatero, al retirar las tropas de Irak, insistió en que seguía siendo buen aliado de Washington en la “Guerra contra el terrorismo”.


• En La Excepción nos parece obvio que el otro gran beneficiario de la “Guerra contra el Terrorismo” es el Vaticano (ver El eje Washington-Vaticano). En la medida en que esa “Guerra” estimula el choque de civilizaciones (que no es sino un choque entre culturas o mentalidades con trasfondo religioso), la caída de regímenes islámicos favorecerá la penetración de Roma en esos territorios. ¿Habéis pensado, o incluso investigado, acerca del posible papel del Vaticano en esa “Guerra contra el Terrorismo”?

JH: Sin duda, la “guerra de civilizaciones” (o sea, guerra contra el Islam) es la punta de lanza para abrir nuevos horizontes a los confesionalismos cristianos. En los primeros meses de la ocupación de Irak, antes del inicio en serio de la resistencia, entraban en aquel país grupos protestantes norteamericanos estableciendo misiones para atraer a nuevos fieles.

Con su discurso hace unos meses, el nuevo papa ha querido apuntarse a esta cruzada con sus palabras contra el Islam, pues a lo mejor teme que son los grupos evangélicos tipo “fin de los días”, los “apocalípticos” protestantes con base en Estados Unidos, los que vayan a sacar todo el rédito de las conquistas del ejercito de Estados Unidos. Igual que Juan Pablo y Reagan en los años 80 en relación a Polonia, el Vaticano actual (con la mediación y apoyo de cómplices como Aznar, seguramente) se ofrece como aliado para repartirse el botín con la gran potencia protestante.


• Hay otros atentados que, sin duda, guardan alguna relación o importantes similitudes con el 11-S, casos del 11-M en Madrid y el 7-J en Londres. ¿Son también objeto de vuestras investigaciones?

DC: Personalmente podemos investigar estas cosas, pero no son parte de nuestra investigación como grupo.

JH: El 11-S es el centro de nuestra atención, pero somos muy conscientes de que esta “estrategia de tensión” va más allá, y que seguramente incluye el 11-M y el 7-J. Investigadores como Bruno Cardeñosa han encontrado vínculos entre las redes controladas de “islamistas” en un lado y otro del Atlántico.


• ¿Qué evolución estimáis que puede seguir el mundo islámico, tanto en sus dinámicas sociopolíticas internas como en sus relaciones con Occidente?

JH: Para el futuro inmediato, más guerra. Todo parece indicar que Estados Unidos está ultimando sus preparativos para un ataque a Irán, aunque no sabemos cuándo va a ser.

Internamente, va a seguir adelante el plan trazado por Israel de trocear y dividir los países de la zona, crear pequeños estados étnicos y religiosos, y así dividirlos. Que si sunnitas y chiítas, que si kurdos y baluchis, que si los de Juzestán…


• Siguiendo la lógica de vuestros análisis, ¿os atrevéis a prever qué tipo de acontecimientos podrían sucederse en el mundo a corto plazo? ¿Quizá algún otro macroatentado “islamista” para justificar la agresión a Irán, que parece inminente?

DC: Es muy probable que quieran hacer otro acto terrorista para poder atacar a Irán, esperemos que no lo logren hacer.

JH: Pues en eso estamos. Hay gente que cree que el ataque a Irán es improbable, que Teherán tiene demasiadas bazas a su favor, etcétera. Sí, pero dado que el complejo militar-industrial de Estados Unidos está siempre buscando y preparando la próxima guerra, ¿cuál va a ser entonces? No se van a quedar tan tranquilos con la guerra de Irak, que muestra señales de derrota y una retirada más o menos lenta. ¿Esta gente va a esperar a que surja otra crisis, nada más?

Bien puede haber una provocación, un pretexto preparado. Estemos atentos.


• ¿Qué opináis de la reciente crisis entre Irán y el Reino Unido a raíz del apresamiento de quince militares británicos por la marina iraní?

DC: Es un engaño para manipular a la opinión pública a fin de que ésta les permita atacar a Irán.

JH: Puede haber sido el primer intento de provocar una crisis que desemboque en guerra, además de un intento de afianzar el apoyo del pueblo británico en un eventual enfrentamiento con Irán.

La resolución de esta crisis en días recientes puede inducir a cierta distensión en la zona, pero será efímera. 


• ¿Sois optimistas sobre el futuro del mundo a corto, medio y largo plazo?

DC: El ser humano tiene muchos problemas de ego, egoísmo, miedo, odio, etcétera que llevan a algunos que están en el poder a avasallar al resto de la gente. Falta más tiempo para que el ser humano esté lo bastante iluminado para saber que todos somos parte del mismo organismo y que lo que le haces a otro te lo haces a ti mismo. Cuando todos los seres humanos sean conscientes de eso, ya no habrá gente como los que están controlando la tierra hoy. Finalmente evolucionaremos hasta ese nivel, yo quisiera que fuese pronto, pero...

JH: A corto plazo, no. Puesto que los dos grandes partidos políticos en Estados Unidos –todavía el país más poderoso de la tierra– comparten el mismo programa, se basan en las mismas clases sociales y en las mismas prioridades, la paz se puede conseguir sólo como resultado de una derrota contundente del proyecto imperial (por una combinación de resistencia dentro y fuera del país). Hasta que eso ocurra, mal vamos.

Sin embargo, la resistencia iraquí es una gran fuente de esperanza, pues han podido efectivamente desarmar a Estados Unidos ante otras guerras que el régimen en Washington quisiera perseguir. Por eso, el ataque a Irán tendrá que ser con las fuerzas aéreas y la marina, no una invasión terrestre.

Pero por eso mismo, el ataque a Irán encierra el peligro nuclear: enfrentado a una amenaza de ataque por muchos soldados iraníes, las tropas de Estados Unidos pueden verse abocadas a un cerco mortal. Ante eso, Bush le da al botón nuclear.

A largo plazo, la verdad se impone (y si no, ¿qué hacemos aquí, entonces?). Los crímenes del imperio son tantos, que no nos podrán frenar, tendremos muchos aliados y el cambio será inevitable.


• En vuestra web afirmáis que «desenmascarar el fraude del 11-S» es «un deber moral y ciudadano». ¿Cómo valoráis la respuesta de la gente a este respecto?

DC: El movimiento, al menos en Estados Unidos (y quizás también globalmente), está creciendo de manera exponencial. Personalmente considero que es mi deber intentar cambiar lo que veo mal en el mundo. Pero hay quienes piensan que no pueden hacer nada. Se tiene que respetar que cada uno tenga diferentes misiones en esta vida.

JH: En general, la respuesta ha sido muy positiva. En cuanto les muestras un poquito de la información ocultada por los medios de comunicación, se quedan alucinados. Por ejemplo, el edificio 7: “Pero, ¡¿hubo tres rascacielos que cayeron ese día, no sólo dos?!”


• Si es verdad ese fraude, ¿estamos, quizá, ante el gobierno más siniestro de la historia, o cuando menos de la historia reciente?

DC: No soy historiadora, pero sospecho que ha habido muchos gobiernos igualmente siniestros en toda la historia. El hombre siempre ha sido egoísta. Ahora los riesgos son mayores porque hay armas mucho más peligrosas para el planeta, las armas nucleares.

JH: Sí, este régimen (régimen, pues llegó al poder mediante el fraude y está constantemente violando la constitución de EE.UU.) representa a una clase dirigente desesperada, que echa toda la carne en el asador para mantener a raya a todas las amenazas a su poder, a sus privilegios. El asesinato en masa, un gulag de tortura sistematizada, suspensión de la constitución, guerras agresivas... Preconizan un fascismo mundial, un Cuarto Reich.  


• Como norteamericanos que sois, ¿qué respondéis a quienes, tanto dentro como fuera de los Estados Unidos, acusan de “antiamericanismo” a quienes tratan de saber la verdad sobre el 11-S y sobre las guerras del Imperio?

DC: Como dijo Göring: «Tenga voz o no la tenga, el pueblo siempre puede ser llevado a seguir los dictados de sus dirigentes. Eso es fácil. Todo lo que tienes que hacer es decirles que están siendo atacados, y denunciar a los pacifistas por falta de patriotismo y por exponer el país al peligro. Esto funciona siempre del mismo modo en todos los países

JH: En realidad, las mejores tradiciones de Estados Unidos han entendido el poder central como la mayor amenaza a la libertad, y aquí incluyo a cierta derecha tradicional, hoy excluida del poder.

Grandes patriotas de Estados Unidos, como Thomas Paine, defendieron que es mejor la verdad que una mentira piadosa, aunque esa verdad duela, aunque cueste aceptarla.

Queremos que Estados Unidos vuelva a ser un país, y que deje de ser un imperio. Los que dicen “antiamericanismo” suelen ser los aliados locales de ese imperio, suelen beneficiarse de él, y así demuestran su lealtad y utilidad al hacerle favores al amo imperial, atacando como buenos perros de caza a los que nos oponemos a la militarización mundial, las guerras de agresión y los sistemas de tortura, y rechazamos las mentiras oficiales que difunden una y otra vez sus medios de comunicación obedientes. 

Gracias por todo, amigos de 9/11 Truth Madrid. La Excepción siempre apoyará, desde sus modestos recursos, iniciativas tan justas y loables como la vuestra.

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